La ciencia busca nuevos recursos para la medicina en los fondos de Canarias
- La misión realiza un mapeo sin antecedentes de la zona de investigación
- El científico Víctor Díaz-del-Río da claves de la expedición del Hespérides
El Instituto Español de Oceanografía rastrea volcanes incipientes y recursos biogenéticos en aguas de Canarias.
Víctor Díaz-del-Río, científico titular del Grupo de Geociencias Marinas de Instituto Español de Oceanografía, nos explica en esta entrevista algunas interioridades de la apasionante expedición del buque de investigación oceanográfica Hespérides en aguas de Canarias dentro del Proyecto Subvent.
– Hemos recibido miles de visitas sobre la noticia de la expedición. Muchos lectores piden aclarar en palabras llanas qué es lo que buscan los científicos en el Proyecto Subvent y con qué objetivo. ¿Sería tan amable de explicarlo en palabras que, dentro de lo posible, los nos científicos seamos capaces de entender?

El científico Víctor Díaz-del-Río.
– La expedición Subvent que ahora se ha embarcado a bordo del BIO Hespérides trata de conocer con detalle los hábitats profundos relacionados con los focos de expulsión de fluidos hidrotermales, lo que en términos más populares podríamos llamar “volcanes submarinos en formación o incipientes”, algo similar a lo que ya hemos estudiado en la isla de El Hierro con ocasión del episodio de La Restinga. Buscamos focos de expulsión de fluidos que no necesariamente tengan que expulsar también lava o material volcánico como las cenizas. Son puntos calientes que hay en el fondo del océano y que expulsan a temperaturas muy elevadas (algunas ocasiones hasta los 350ºC), agua cargada en gas y en componentes quimicos disueltos, procedentes de las capas superiores de la corteza oceánica.

Prototipo de inmersión (IEO).
En zonas próximas a las islas Canarias, como zona volcánica activa que es, son muy frecuentes este tipo de expulsiones. La expulsión súbita de los flujos de agua hidrotermal a muy alta temperatura forma una pluma que asciende casi verticalmente hasta una cierta altura sobre el fondo (depende de la fuerza y el caudal de la emisión), efecto que se puede registrar y estudiar muestreando la columna de agua en el lugar donde se hubiera producido esa “fuga”. Así que, en primer lugar detectamos con las sondas geoacústicas los relieves sospechosos de emitir flujos hidrotermales y a continuación bajamos un tambor de botellas con sensores de precisión que miden la temperatura/densidad/salinidad/ en el mismo punto del escape de fluidos. Así vamos retratando cada uno de los puntos sospechosos existentes en el fondo del océano.
– ¿Qué antecedentes hay de este tipo de iniciativas en Canarias y otros lugares? ¿Hasta qué punto es pionera la expedición?
– Esta línea de investigación se ha impuesto en todos los países avanzados puesto que tiene importantes retornos para la sociedad, no solamente en términos ambientales, pues ayudaría a prever los episodios volcánicos de mayor riesgo, o los procesos derivados de la existencia de episodios volcánicos como pueden ser los deslizamientos submarinos y los tsunamis que generan, si no por algo, todavía más importante en términos de salud.

Área de estudio. IEO.
Como ya te comenté anteriormente, cada vez que sospechamos que hay un punto caliente (a gran profundidad, por cierto, pues estamos trabajando en rangos batimétricos comprendidos entre los 1500 y 5500 metros, lugares muy dificiles de acceder) con grandes posibilidades de generar “fugas de agua subterránea a muy alta temperatura” (plumas o “vents” en inglés), bajamos inmediatamente todos nuestros sistemas de muestreo para conocer mejor las características de la fuga hidrotermal. Después de muestrear el agua y los sedimentos, realizamos observaciones con vídeo y cámara fotográfica submarina… ¡Todo un reto hacerlo a 5.000 metros con tecnología española desarrollada en el propio Grupo Gemar IEO! (por cierto, estamos en fase de prototipo y ya hemos alcanzado el éxito total hasta los 2000 metros de profundidad; ahora estamos en fase de chequeo hasta los 5.000), entonces procedemos a muestrear las especies bentónicas que utilizan esos lugares como hábitat para desarrollar sus vidas. Estas especies, como te podrás imaginar, son bastante especiales y muy raras, pues habitan única y exclusivamente en estas zonas calientes en las que, además, pueden estar sometidas a emisiones que a los humanos nos podrían resultar tóxicas.
Lo más sorprendente de este asunto es que estas especies raras, que viven en zonas del océano profundo que son muy raras, que utilizan fuentes energéticas ajenas a la energía solar, que forman ecosistemas de reducida diversidad biológica pero con comunidades muy numerosas, son fuente de recursos biogenéticos de gran interés para la medicina, puesto que algunas especies sintetizan sustancias muy útiles para curar enfermedades tan graves y extendidas como el cáncer. Así que estos focos hidrotermales pueden ayudar a mejorar la salud de la población mundial.
– Han hecho referencia a volcanes no activos. ¿Se ha descubierto alguno del que no se tuviera referencia en o cercano a Canarias, tipo el Volcán del Medio?
– Todo lo que estamos viendo es nuevo, por el nivel de detalle con el que lo estamos estudiando. En esto influye la elevadísima resolución que nos proporcionan los sistemas de prospección que nos permiten ver en detalle relieves que tengan muy reducidas dimensiones. Es como si miráramos al microscopio con unas lentas capaces de ofrecer aumentos desconocidos hasta el momento. Entonces ves mejor y con más calidad. En ese momento haces el hallazgo, o el descubrimiento, según lo quieras llamar.
Desde mi punto de vista tenemos que ser más humildes y entonces creo que no podemos hablar de descubrimientos, porque el fondo está ahí, lo único es que nunca nadie había pasado por encima suya cartografiándolo y estudiándolo con el nivel de detalle con el que ahora lo estamos haciendo, todo ello gracias a la tecnología sofisticada que ahora utilizamos. A mí me gusta tratarlo en términos de hallazgos… ¡La época de los descubrimientos geográficos ha pasado ya!… Toca saber cuestiones de mayor detalle. ¿Porqué estamos aquí ahora? Pues porque los científicos estamos trabajando en la zona desde hace años y ya vamos conociendo donde están las cosas. El paso siguiente es ir a los puntos concretos y estudiarlos con mucho detalle para ver si responden a lo que habíamos imaginado.
– ¿A qué actividad concreta estarían ligadas las fumarolas y otros fenómenos?
– A la vida tan activa que tiene el interior de nuestro Planeta, y más particularmente la Corteza Oceánica. Prueba de ello la tenemos bien cerca en el tiempo. El reciente terremoto en Pakistán estaba relacionado con la formación de una isla volcánica, ¿no es esto una señal de que la Tierra está viva?

Muestra del Gemar IEO.
El interior de la Tierra tiene una cantidad de procesos activos que todavía desconocemos y que solamente sospechamos. Si tenemos que poner un símil con la Medicina, podríamos decir que los geólogos seríamos dermatólogos, pues solamente sabemos cosas, con constancia científica, de la superficie de la Tierra, de su piel, o sea, de la corteza. Sobre su interior, no iríamos mucho más allá de lo que lo hace un médico con un estetoscopio, solamente podemos escuchar los latidos del interior, y estudiar esos latidos cuando se producen, que no son más que los terremotos. La composición del interior la sabemos gracias a lo que expulsan los volcanes y entonces, a partir de su análisis hacemos conjeturas sobre la procedencia de ese material y la constitución del interior de la Tierra en los lugares a los que no podemos acceder.

El Hespérides en aguas canarias. IEO.
Piensa que una fumarola es un fenómeno similar al “pitorro” de una olla a presión. Si calientas la olla empieza a expulsar vapor ardiente y sustancias que van aportando por efecto del calor, los alimentos que hubieras metido en ella.
– ¿Es posible que los datos arrojen alguna luz sobre las erupciones previsibles en Canarias y que se encuentre algún nexo con la última acaecida en El Hierro?
– Seguro que sí, pero por si esto fuera poco, cuando desembarquemos del BIO Hespérides, nos trasladaremos en zodiac al BIO Ángeles Alvariño para iniciar otra expedición en la isla de El Hierro para ir a estudiar el fenómeno volcánico de La Restinga, proceso que estamos siguiendo periódicamente desde que se produjo el episodio volcánico submarino.


