La Ley de Costas navega sin rumbo en Canarias
Las normas para mantener bajo control el litoral de Canarias carecen de coherencia, proporcionalidad y equidad en múltiples casos.
En estas islas es posible que la Dirección General de Costas permita utilizar explosivos para “acondicionar” una playa al mismo tiempo que paraliza el derribo de hoteles que impiden el acceso a la playa de los ciudadanos y ciudadanas. En paralelo, hace temblar con la posibilidad de demoliciones a miles de vecinos de núcleos costeros históricos. Nos sumergimos en algunas zonas de este contradictorio océano.
Monstruos y vecinos
Playa Blanca, aguas cristalinas al sur de Lanzarote. En el municipio de Yaiza. De repente, un hotel, el Papagayo Arena, impide el libre tránsito por la costa y ocupa parte de una playa. Es algo que reconoce el propio Ministerio de Medio Ambiente. El Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC) le condenó a la demolición. Pero llegó la Dirección General de Costas y le rescató de este destino.
Muy cerca, también en el municipio lanzaroteño de Yaiza, decenas de propietarios del núcleo costero de El Golfo no saben todavía qué pasará con sus inmuebles, amenazados con quedar definitivamente fuera de ordenación por invadir el espacio marítimo-terrestre público.
A escasos kilómetros de El Golfo, al borde de una costa paradisíaca, se levanta un monstruo de cemento, una estructura fantasmal. Son los restos de lo que nunca llegó a ser, el Hotel Atlantic Sol, construido con capital alemán y que ninguna autoridad ha ordenado derribar pese a su impacto paisajístico.
Lujo y bombazos
Cruzamos el Estrecho de la Bocaina. Estamos ahora en suelo majorero. Hace unas semanas, turistas y residentes en la localidad de Corralejo (La Oliva, Fuerteventura) se sobresaltaron ante unas explosiones en la Playa de Las Agujas. Pero eran bombazos legales, amparados por la Dirección General de Costas, según informó Antena 3 Canarias (ver noticia y vídeo). El objetivo es retirar suelo rocoso para rellenar con arena y construir pantalanes.
También en el municipio de La Oliva, irrumpiendo entre las dunas de Corralejo, emergen las siluetas de los famosos hoteles Riu, en Oliva Beach y el Tres Islas. Recientemente, y según ha publicado el digital Canarias Ahora, los dueños de la cadena mallorquina han decidido acogerse a uno de los capítulos de la polémica nueva Ley de Costas aprobada por el PP y reclamar una concesión administrativa de 75 años más.
El conjunto de la Ley de Costas ha sido recurrida ante el Tribunal Constitucional por el Gobierno de Canarias. Este último también tiene sus contradicciones en materia de Costas y gestión medioambiental. Pero esto es gofio de otro zurrón y lo analizaremos otro día.

