El calor del subsuelo canario
Distintos proyectos en Canarias ya sacan rendimiento a la geotermia.
Un artículo de Gregorio Cabrera
Islandia es una especie de hermana de Lanzarote en la región de los hielos dotada de una naturaleza impactante. Allí, dos centrales geotérmicas aportan toda la energía necesaria para la población, mientras que otras se utilizan para exportarla, demostrando que el calor terrestre tiene mucho que aportarnos a todos los niveles.
Hay personas capaces de comunicarse con el calor que late bajo la tierra y que entienden su lógica. Personas que han dedicado media vida a perfeccionar fórmulas para canalizar y aprovechar la energía geotérmica, un tipo de energía renovable que se obtiene aprovechando el calor del subsuelo. Personas como el ingeniero industrial Elías Casañas, convertido en una referencia en el mundo de la geotermia.
Economía sostenible
Casañas ha demostrado que la energía geotérmica puede ponerse al servicio de una economía más sostenible y eficiente, sobre todo al tratarse de una fuente continua y estable. Una prueba de ello ha sido su intervención en el sistema energético del Arrecife Gran Hotel, convertido a su vez en un referente en Canarias.
El calor del subsuelo ha realizado un viaje que le ha llevado hasta las alturas del Arrecife Gran Hotel, convirtiendo al edificio en un modelo de eficiencia energética y de uso de energías renovables. De hecho, fue señalado como el hotel más eficiente del archipiélago tras un estudio elaborado por técnicos del Instituto Tecnológico de Canarias por encargo de la Consejería de Turismo del Gobierno de Canarias tras el estudio de más de 70 establecimientos.
El presente de la energía geotérmica se hace visible en estos ejemplos y no hace otra cosa que alumbrar un futuro sin límites, según Elías Casañas, con quien nos hemos sumergido un poco más en las entrañas del calor terrestre.
El calor subterráneo que ha protagonizado este artículo ha modelado el mundo que habitamos, una labor escultórica especialmente visible en un territorio como Lanzarote. Millones de turistas visitan la isla cada año para disfrutar de paisajes tallados latido a latido por el fuego volcánico, la expresión más espectacular de lo que se cuece bajo nuestros pies. Así, latido a latido, surgió esta criatura atlántica que es Lanzarote.
El aprovechamiento responsable por parte de empresas e instituciones de recursos como la energía geotérmica es una fórmula más para mantener esa estrecha relación con las entrañas de la tierra y seguir construyendo entre todos un mundo y una isla posibles.


