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Estado de la Nación: mientras ellos hablan

  • Rajoy y Rubalcaba eligen corbata mientras otros pierden hasta la camisa
Estado de la Nación: mientras ellos hablan
Fotografía de: PP

El Debate sobre el Estado de la Nación afronta este jueves su segunda sesión mientras la España real sigue en caída libre.

Mientras el presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, y el líder de la oposición, Alfredo Pérez Rubalcaba, elegían sus corbatas para el Debate sobre el Estado de la Nación, que afronta este jueves su segunda jornada, al otro lado de los muros del Congreso, en el país de verdad, otros perdían hasta la camiseta. Kukuxumusu, la marca de camisetas que tantas sonrisas ha arrancado, anunció el despido de 28 de sus 94 trabajadores. Rajoy llevó su “corbata de la suerte”. Rubalcaba una roja.

Mientras ellos hablaban en su tribuna, ese mismo miércoles, primer día del debate, la empresa química Ercros anunciaba un ERE (Expediente de Regulación de Empleo) que supondrá la destrucción de 198 empleos en Tarragona, Barcelona y Murcia. No hay noticias -todavía- de los despidos mudos de ayer, de los que no hacen ruido mediático pero tienen el efecto de una bomba en los hogares. Los de la tienda de la esquina, el bazar o la pequeña empresa de transportes son despidos silenciosos. Sabremos de ellos cuando se den los próximas cifras oficiales de desempleo. Serán sólo números en el telediario, pero angustia real al otro lado de su pantalla.

Mientras Rubalcaba lamentaba no haber hecho más frente a los desahucios cuando pudo y Rajoy presumía de haber hecho más que nadie, decenas de ciudadanos españoles abrieron las temidas cartas de los juzgados de instrucción anunciando su inminente desalojo por impago de la hipoteca.

Mientras los diputados del PP aplaudían a Rajoy, varios viandantes más pasaron de largo del lugar donde está el mendigo que cerca de la Puerta del Sol de Madrid pedía ayuda un día más con cierta guasa: “Necesito dinero para mantener mi yate y mi Ferrari”. Mientras sus señorías socialistas vitoreaban a Rubalcaba, un grupo de personas hacía cola ante un comedor social en Las Palmas de Gran Canaria.

Mientras ellos dos gesticulaban por encima de sus cortabas, la España real seguía con el agua al cuello.


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