Bailar con la vida
A veces toca danzar con las circunstancias. Esta escena sucedida en Las Palmas de Gran Canaria (Canarias) esconde un bello mensaje. Fue un partido que, de algún modo, todos ganamos.
La vida es caer y levantarse. Es lo que hacían los niños justamente a esa hora en el cercano parque. En ese momento, mientras el atardecer extendía su reino sobre Las Palmas de Gran Canaria, él llegó en su silla de ruedas al lugar donde se desarrollaba la Feria de Salud y Ocio, en el Centro Comercial Las Ramblas.
Le acompañaba su amigo sincero, de esos que no te dejan solo aunque caigas mil veces, aunque la vida te deje sobre una silla metálica. “Volverás a andar, ya verás”, le soplaba al oído incesantemente. El Pepito Grillo de la esperanza llevaba su carro. Es un alivio caer con alguien así a tus espaldas.
Un cerrado aplauso de los que contemplaron la escena reconoció su empeño, su baile con las circunstancias”
Comenzó a sonar la música, soul, éxitos de toda la vida, sonidos para bailar. Entonces, ayudado por su amigo fiel y una de las responsables del evento, se alzó de la silla de ruedas y comenzó a bailar. Un cerrado aplauso de todas las personas que contemplaron la escena reconoció su empeño, su lucha por la vida, su baile con las circunstancias.
A escasos metros, en las terrazas y en los bares, la gente permanecía absorta en los avatares del lejanísimo derbi futbolístico entre el Real Madrid y el Atlético de Madrid. Pero el mejor partido se jugaba al lado. Y se ganó.




