"Tendrían que dejar caer los bancos"
- Aguilera Klink, premio Nacional de Economía, denuncia la "deshumanización"
Las teorías sobre otra forma de abordar el desastre bancario proceden de economistas de gran prestigio, incluidos premios Nobel.
Hay letanías que acompañan el pesaroso caminar del país. Los lastimeros cánticos comienzan cuando alguien osa poner en entredicho las ayudas a los bancos y otros axiomas de la ortodoxia institucional y económica. Cuando sucede, un coro de voces alerta sobre las consecuencias catastróficas de no hacerlo. Alguien podría imaginar que se trata de inventos de locos, de gente ociosa y poco instruida. Justamente todo lo que no es Federico Aguilera Klink (Ciudad Real, 1953), catedrático de Economía Aplicada en la Universidad de La Laguna y Premio Nacional de Economía y Medio Ambiente en 2004.
“Esto no es una crisis, es una estafa. Se tenía que haber dejado caer a los bancos”, opina Aguilera Klink. “¿Pero qué sucedería entonces?”, le preguntamos. “Perderían los accionistas, pero ellos son los responsables de haberse metido en un casino”, sentencia. “Los pequeños depositarios, que son la mayoría, tienen salvaguardados sus ahorros hasta 100.000 euros. No pasaría nada, no es el fin del mundo, como ha demostrado Islandia“.
¿Iluminados de barra de bar?

Stiglitz. Foto: http://www.flickr.com/photos/governmentza/8447387330/
Los referentes de los que Aguilera Klink se hace eco no son precisamente iluminados de barra de bar. Uno de ellos es el premio Nobel Joseph Stiglitz, cuya valoración del sector bancario se resume en un frase: “O mandamos a los banqueros a la cárcel o la economía no se recuperará”. Otro premio Nobel, Gary Becker, patentó “la teoría del crimen” en términos económicos. Shosahen Zuboff, antigua profesora en la Harvard Business School, hizo referencia a “la banalidad del mal”, estableciendo incluso comparaciones entre algunas actitudes de la banca y los mercados y el nazismo. Y poco a poco van sumándose los ‘locos’…
“Los banqueros han hecho una gestión nefasta e irresponsable y ahora la deuda privada de los bancos tiene que ser asumida por el Gobierno. Que se sepa que estamos rescatando a bancos ineficientes e irresponsables. Y mientras se aplican recortes que están asfixiando a la gente y también se recortan derechos y aquí no pasa nada”, explica. En su opinión, se trata de un ejemplo más de una “economía deshumanizada” que “va a más”.
Rehumanizar la economía
La estupefacción de Aguilera Klink comenzó en el agua. Durante un tiempo centró su trabajo en la gestión de los recursos hidráulicos. “Ahí empecé a ver cómo se toman las decisiones con respecto a las grandes infraestructuras y de ahí llegué a la calidad de la democracia. Empecé a preguntarme”, añade, “qué tienen en la mente aquellos que toman esas decisiones”. Sí, ¿qué hay en la cabeza de los que han sembrado España de aeropuertos sin aviones, muelles sin barcos o bibliotecas sin libros?
Y sigue buscando las respuestas. Dentro de este proceso, en breve verá la luz el libro Para la rehumanización de la economía, coordinado por Aguilera Klink y editado por la Fundación Cajamar. En él participan destacados psiquiatras, sociólogos, economistas, filósofos o antropólogos, entre otros expertos. Las preguntas y las dudas continúan.
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