Korruption, la 'marca España'
- La prensa internacional prepara más munición mientras avanza el harakiri del país
España es un referente de corrupción para la prensa internacional, que prepara nueva munición ante el incesante espectáculo político y empresarial.
El mundo tiene los ojos fijados en España. Busca signos que indiquen que su autoproclamada “clase política” ofrece muestras de cambio. Pero lo que ve son incendiarios arrojando más gasolina sobre la imagen de un país que arde por los cuatro costados.
Valga un ejemplo. El periódico alemán Süddeutsche Zeitung publicó el 24 de enero un editorial en el que duda de la capacidad de dicha casta para “para sanear un país en peligro de quiebra”. Dos días después, este sábado, Josep Antoni Duran, líder de Convergència, declaró a Catalunya Radio: “Sí, hay que hacer un gran pacto, tenemos que ir más allá, hemos mejorado, pero corrupción habrá siempre, siempre donde hay un ser humano hay posibilidad de corrupción”. En Alemania se escribe korruption.
Serial del New York Times
Las declaraciones de Duran ya podrían formar parte del dosier que maneja la redacción de The New York Times, que prepara una serie de reportajes sobre la corrupción en España, según ha adelantado en declaraciones recogidas por Efe del fotógrafo Samuel Aranda (premio World Press Photo 2012), que se encargará de ilustrarlos. El rotativo estadounidense ya dedicó espacio en mayo de 2011 a un texto que retrató al ex presidente de la Generalitat valenciana, Francisco Camps, como botón de muestra de la putrefacción institucional y empresarial española.
En Francia
España también huele mal al otro lado de los Pirineos. El diario francés Le Monde, puso como paradigma en su caso al ex presidente de la patronal CEOE, Gerardo Díaz Ferrán. “Es el símbolo de la España corroída por la corrupción”, escribió.
La percepción de que España es un país cada vez menos fiable según la visión de la prensa internacional alcanza todos los niveles. Hasta los más elevados. The Times, en su suplemento de Educación Superior, hizo referencia a la “corrupción, politización y nepotización” del sistema universitario español.
Mientras, el informe sobre el índice de percepción de la corrupción que elabora anualmente la organización no gubernamental Transparencia Internacional coloca a España al mismo nivel que Botsuana, en un territorio naranja que tiende al rojo. Quizás porque, siguiendo el hilo de Duran, se trate de un país humano, demasiado humano.

