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El sutil deshielo sueco

  • La frialdad social y el clima contrastan con la calidez del estado del bienestar
El sutil deshielo sueco
Fotografía de: G. C. R.

Viajamos a Estocolmo para recoger impresiones del contraste entre la calidez de su estado del bienestar y la frialdad del país.

L
a estación central de Estocolmo, el corazón frío y subterráneo de la capital sueca, gélida incluso cuando abril despunta. Un euro y medio por utilizar el servicio público. Funcionan todas las escaleras mecánicas, al contrario que en el metro de Madrid. Las masas corren ciegas, arrollando sin compasión al que se detiene, aunque se trate de una embarazada. La maquinaria perfecta acepta mal que cualquier elemento altere su funcionamiento. El deshielo ha comenzado tímidamente, quiebra las placas de hielo que cubren el agua de los canales y emborrona con grises y azules prometedores el maquillaje que cubrió el rostro de la ciudad para la larga fiesta de nieve y frío.

En el vuelo directo entre Canarias y Estocolmo se han perdido más de 25 grados centígrados de diferencia, curiosamente la misma diferencia que hay entre la tasa de paro del archipiélago, que supera el 32%, y la media sueca, situada en el 8,2% en febrero de 2013. La española en su conjunto se situó en el 26,5% en el mismo mes. En España los corazones están helados por la crisis.

Días de vino y cisnes

Por el camino vuelan también algunos mitos. La aerolínea Norwegian Airlines funciona con los mismos cánones de calidad y simpatía que Ryanair, pero con  unos precios por lo general muchos mayores que quizás sean un entrenamiento para los precios que aguardan en los bares y restaurantes suecos: once euros por una jarra de cerveza, cuatro por una botella pequeña de agua o un café, entre ocho y quince por una copa de vino sudafricano o chileno.

Otro blanco distinto al de la nieve anuncia el fin de la edad del hielo. Son los cisnes que se agolpan en las aguas que bullen frente al Palacio Real. De cerca impresionan más por su potencia y su tamaño que por la delicadeza de sus formas. “La belleza es el acuerdo entre el contenido y la forma”, dijo el autor noruego Henrik Ibsen.

Estado del bienestar: renovarse o morir

Las aguas de deshielo bajan oscuras, densas, heladas. La calidez en Suecia se mueve por las cañerías de sus renovado estado del bienestar. La crisis fiscal de los años noventa obligó a una renovación que se tradujo en privatización de servicios y empresas hasta entonces estatales, entre otras medidas para mantener un nivel de prestaciones acorde con lo acostumbrado en el país, aunque algunas se han visto limitadas.

Aquí no hay tantos abrazos ni risotadas estridentes en los encuentros entre amigos. La mayor parte de los suecos y suecas que encontramos se ajustan a la fama de gentes frías, al menos según la comparación con los ciudadanos de cualquier país latino. Uno puede llegar a sentirse invisible, una sombra transparente atravesada por miradas perdidas en algún infinito.

Olof y los arenques a la brasa.Los arenques de Olof

El calor del fuego nos llama. Es el rincón de Olof. Con una paciencia alimentada de años y deshielos, el hombre ventea las brasas con las que prepara los arenques, pececillos que le permiten a uno disfrutar de la sensación de alimentarse literalmente como una foca. El puesto de Olof es uno de los muchos dentro del parque de Skansen. Quizás por el contacto diario con las llamas, se adivina un brillo distinto en los ojos de Olof. Ha estado dos veces en Tenerife, explica tímidamente. Es afable, pero con una cercanía que no incluye mirar a la cara del interlocutor. Como el que no quiere la cosa, derritiendo la frialdad del entorno de manera casi imperceptible, Olof nos obsequia con un plato de pescado frito que no habíamos pedido. Lo hace tal y como acontece el deshielo en Suecia.


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Comentarios (3)

  1. aisha dice:

    Quizás han diseñado milimétricamente un estado de bienestar que les obligue a cuidarse los unos a los otros. En España se da por hecho que lo hacemos aunque el cuidado se produzca más en el ámbito familiar que en el estatal…¿cual de las dos culturas muestra una mayor calidad humana?

  2. flora dice:

    Y yo que me quería ir de mi barrio,porque mis vecinos apenas saludan.

  3. sul dice:

    con estos artículos me da la sensación siempre de estar a un lado de un espejo… en mi caso particular, la mayor parte de las veces desde un lado del espejo con cierto complejo de inferioridad que no puedo evitar… y me quedo pensando ¿cómo será el artículo del Gregorio Cabrera sueco correspondiente?

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