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Las praderas submarinas, pisoteadas por el mismo ejecutivo que clama contra el petróleo, retroceden. Los técnicos aconsejan crear una red de seguimiento.
Fernando Espino, miembro del grupo de investigación en Biodiversidad y Gestión Ambiental de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria y técnico del Servicio de Impacto Ambiental de la Dirección General de Protección de la Naturaleza del Gobierno de Canarias, ha puesto de manifiesto el retroceso de los sebadales (praderas submarinas vitales para los ecosistemas marinos) durante su intervención en el seminario La Biodiversidad de Nuestros Mares, celebrado en Las Palmas de Gran Canaria.
Hay que recordar que el Gobierno de Canarias eliminó estas praderas submarinas del catálogo regional de especies protegidas, aunque una sentencia del Tribunal Supremo de agosto de 2012 dejó sin efecto esta medida, duramente criticada por los colectivos ecologistas, pues desde su punto de vista ponía de manifiesto el nulo compromiso del ejecutivo con el medio ambiente. Además, su protección bloqueaba el desarrollo del polémico Puerto de Granadilla, en Tenerife (si quieres más información sobre estos datos, pincha aquí).
Durante una ponencia sobre estudio y cartografía de las praderas Cymodocea nodosa en Gran Canaria, Espino dijo que en 39 enclaves de Gran Canaria hay sebadales y que el 51,8% ha sufrido algún tipo de regresión. “Los sebadales”, recordó Espino, “desempeñan múltiples funciones ecológicas y servicios importantes para el ecosistema litoral”. Por ello planteó la necesidad de crear una red de seguimiento de sebadales.
Otros de los asuntos abordados en el seminario La Biodiversidad de Nuestros Mares fue la problemática y riesgos de las prospecciones petrolíferas en Canarias. Juan Martínez Barrio, biólogo del Servicio de Biodiversidad de la Dirección General de Protección de la Naturaleza del Gobierno de Canarias, manifestó que hay que tener en cuenta que “en Canarias es muy difícil preveer la ruta que cogería un vertido marino”.
Artículo de Gregorio Cabrera a 19 mayo, 2013.

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